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La ley y la trampa: la insólita burla del intendente de Olavarría a su propio decreto antinepotista
Así titula el portal provincial Infocielo tras conocerse la noticia de que el matrimonio Blanco-Diamanti seguirá en el Gabinete de Galli con un cambio de cargos para saltear un decreto que firmó el propio Jefe Comunal para prohibir el ingreso de familiares a la primera línea de su gobierno. La nota completa del Portal InfoCielo.
“Pasito a pasito, suave suavecito”. Así desandó el intendente de Olavarría, Ezequiel Galli, el camino que va desde la prohibición de que familiares directos formen parte de su gobierno, hasta la burla explícita de la norma que él mismo dictó –aunque nunca dio a conocer- para congraciarse con Mauricio Macri y María Eugenia Vidal.
Se trata de la adhesión al decreto que prohíbe el ingreso de familiares a los Gobiernos, impulsada primero por el Presidente y luego copiada en la provincia y en cada uno de los municipios que gobierna Cambiemos. Sin saberlo, Macri tocó el talón de Aquiles de Galli: el intendente se hizo conocido desde el primer día por meter a toda la parentela en las distintas áreas de su gabinete.
Apenas asumido, en enero de 2016, fue noticia por haber designado a seis familiares, directos e indirectos. Entre ellos Eduardo Galli, Juan Agustín Galli, Hilario Galli y Mariana Galli. Pero además de sus propios parientes, están los parientes del resto de sus funcionarios. Por ejemplo la secretaria de Salud, Mariana Diamanti, que está casada con el Subsecretario de Legal y Técnica, Luciano Blanco.
Todos ellos deberían haber dejado el Gobierno si la voluntad era terminar con el nepotismo. Pero desde el principio quedó claro que no era así: la norma que dictó Galli estableció que las relaciones prohibidas eran de parentesco “hasta segundo grado” y que el escalafón alcanzaba al intendente y secretarios. Así dejó a salvo a Hilario, a Juan Agustín y a Mariana, los Galli que permanecían en la gestión.
Quedaba pendiente el caso del matrimonio Diamanti-Blanco, pero también ahí le encontró la vuelta. ¿Cómo? En lugar enviar a Blanco al Concejo Deliberante -como había prometido hacer en febrero- para que honrara el mandato que el pueblo de Olavarría le concedió mediante el voto, optó por degradar a su esposa, mediante un enroque con quien fuera su segundo, Christian Wainmann, según publicó El Popular, de Olavarría.
Ahora Diamanti es subsecretaria y ya no es un obstáculo para que su esposo siga estando a cargo del área de Legal y Técnica. En rigor, Galli nunca estuvo muy convencido de dejar de ir a blanco: al anunciar la firma del decreto con el que se desprendía del funcionario, admitió que tomaba “una medida difícil”, aunque se mostró optimista sobre el “maravilloso rol” que esperaba que cumpliera en el HCD.






