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Hospital hinojense: De estigmas y promesas
El “Centro de Jubilados” de Hinojo fue epicentro este viernes 25, de una novel reunión de los vecinos “Autoconvocados y Unidos por el Hospital” de la comarca del riel.
El “Centro de Jubilados” de Hinojo fue epicentro este viernes 25, de una novel reunión de los vecinos “Autoconvocados y Unidos por el Hospital” de la comarca del riel.
Pasadas las 18 horas, y mientras la jornada calurosa invitaba al reparo de los conos de sombra, en el sitio elegido se acomodaron las sillas en semi círculo. Había un detalle especial, un condimento extra que ameritaba estar cerca y poder oír con extrema claridad.
La vecindad centró su atención, entonces, en las dos personas, representantes del Departamento Ejecutivo que habían llegado y captado todas las ansiosas miradas: los doctores Daniel Mariano, Director Asociado del nosocomio de Olavarría y su colega Germán Maroni, Subsecretario de Salud comunal.
Inmediatamente, los facultativos desglosaron un panel de datos teóricos y pero al unísono, de argumentos prácticos que se estarían poniendo en órbita con el sacro fin de volver a dotar al Centro Asistencial de Hinojo de médicos de guardia y darle, al parecer, una distinta impronta.
La falta, la carencia de recursos humanos fue enclavada en la pared del diálogo. Principal ítem que descoloca los previos planes. “No les resulta atractivo a los profesionales hacer guardia”, sentenció convencido don Maroni. Por la paga e ítems colaterales, sucede esto. Y anexó que “hasta hace cuatro meses, hubo dos médicos de guardia aquí”. Sin embargo, las cosas mutaron… para mal.
En un paneo anticipado de posibilidades a futuro y dándole cauce a un cronograma de guardias, que iniciaría en diciembre, expuesto por el doctor Mariano, la gente se empezó a entusiasmar con la óptica de una mejor atención hospitalaria. Aunque siempre primaba la cautela y surgían inquietudes de todos los ángulos asambleístas.
Salió a relucir en un momento, también, la cuestión de Salud Mental, que se concibe dentro del mismo edificio hospitalario. Recogiendo con premura el guante, el señor Subsecrretario se manifestó lapidario: “El Hospital de Salud Mental de acá, ES UN ESTIGMA para MUCHOS MÉDICOS, los cuales, obviamente, le disparan luego a la encrucijada de hacer guardias”.
Tal aseveración dio pie a murmullos y a comentarios de los concurrentes. “Antes que nada es nuestro Hospital, antes que un Centro de Atención Mental y de Adicciones. Lo queremos como nuestro Hospital y por eso necesitamos de ustedes, que nos resuelvan este problema”, expresó una señora de blanco pantalón.
Se hicieron eco de la palabra vertida. “Estamos desesperados”, se escuchó claramente en la sala. Los médicos referentes de la Municipalidad explicaron la intención de ir separando cada vez más, ambas actitudes de salud. E inclusive graficaron un sistema de venidera implementación que cubriría “baches” hoy notorios. “Vamos a concentrarnos en un “Centro de Atención Primaria de la Salud” (CAPS) que va a permitir contar con distintas especialidades médicas”, dijeron los funcionarios y amplificaron la propuesta, a medida que llovían las consultas.
En el devenir de la amena y respetuosa charla, el doctor Mariano, leyó el “fixture” de las guardias médicas de diciembre, todavía en borrador. “Tenemos ya cubiertos 28 de los 31 días”, sostuvo y amplió: “Estamos poniendo toda nuestra energía para conseguir la totalidad del mes y todas las horas de cada día”.
Nuevos interrogantes de los auditores y renovadas esperanzas. Se conjugaban las expectativas, con las dudas y con los buenos augurios. En un recuadro de la reunión, alguien sacó de la galera a la doctora Aracelli Rojas. “Haremos todo para que retorne con ustedes”, anunció Maroni.
Varias vecinas elogiaron a Rojas, considerándola “Una mujer de vasta experiencia y muy atenta, laburaba con pasión”, recalcó una joven de remera azul. “Se cansó de hacer interminables guardias”, dejó caer otra persona.
Alguien quiso hacer circular un mate, pero no prosperó la infusión de la bebida criolla.Una señora rubia narró un episodio que le habría ocurrido meses atrás, con la triste pérdida de un embarazo. “No me trasladaron a Olavarría, pese a que mi marido le rogó a la doctora que me atendía. No recuerdo su nombre. Yo llegué muy descompuesta y al otro día, perdí a mi bebé. Un embarazo deseado por siete años”, sintetizó la mujer, aún compungida.
Luego de otras consideraciones, se tocó un tópico que quizá vaya abriendo puertas inimaginadas: la vida actual que lleva o no, la “Cooperadora” del hospital. Ahí se produjeron intercambios de opiniones, acerca de quién podía saber bien del tema. O si en verdad, todavía existe la entidad interna. En tal dirección, Germán Maroni animó a los presentes a “involucrarse en la “Cooperadora”, reactivarla. Son muy buenas las cosas que se pueden ir conquistando con un organismo de este tipo en vigencia”. Y utilizó el ejemplo de la “Cooperadora del Hospital Zonal de Oncología”.
A las 20 horas, se dio por concluida la cita y quedó flotando la voz oficial de traer lo peticionado: los médicos para cubrir las guardias, desde la primaria hora del último mes del año en curso.
Hay 1.000 firmas hinojenses como mudas testigos de lo que se pide y ansía.
Por Mario Delgado.-



















