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“Animate” ante el Fiscal General de Azul
El Fiscal General, el doctor Marcelo Sobrino, recibió a Micaela Álvarez, Liliana Cuenca y Romina Cisneros Balaguer. una gran parte de las luchadoras de “Animate”. La crónica del encuentro.
Jornada calurosa. Intensa. De beber mucho líquido y de hablar sin titubeos, con la verdad, contando una vez más, tristes situaciones. Aunque esta ocasión, mis lectores, el auditorio lo componía nada más y nada menos que el señor Fiscal General de la tribunalicia ciudad de Azul, el doctor Marcelo Sobrino. Ante él: Micaela Álvarez, Liliana Cuenca y Romina Cisneros Balaguer. O sea, una gran parte de las luchadoras de “Animate”.
Cruzaron la frontera de separación de las dos ciudades hermanas, otro día más. Pero con una vital diferencia táctica: la sembradora, parece ser, empieza a recolectar copiosos frutos. El esfuerzo, los llantos y las noches en vela, no habrán sido en vano.
El semblante del experimentado agente fiscal, se iba mudando. Rumiaba las palabras de las chicas. De tanto en tanto, el puño se cerraba. “Algo hay que hacer, algo tenemos que hacer”, le expresó al trío de mujeres sufridas y valientes, que hablan, que no se “apechugan”, que no se inhiben por más que vengan sombras oscuras y tétricas.
Los testimonios de Micaela y Romina, ponen los pelos de punta a cualquier espíritu sensible. Y el doctor Sobrino, no fue la excepción. Por el contrario, abrió la puerta para “trabajar en conjunto, ustedes y nosotros desde aquí. Estos hechos funestos no deben avanzar con la impiedad arrolladora de la impunidad. Hay que actuar, poner coto”.
En breve, si Dios quiere, o los astros, o los santos, o quienes ustedes deseen, habrá reveladoras novedades. Si bien algunas causas, lamentable es reconocerlo, están prescriptas, no obstante tal circunstancia, el letrado: “Va a trabajar con denuedo para que Jorge Álvarez vaya a juicio oral este año, por abusar de la pequeña hija de “Mica”, sostiene cansada pero eufórica, Liliana Cuenca. No todas las veces, “te topás con oídos receptivos del otro lado, del lado de la Justicia”, exclaman juntas las militantes del valor.
Algunas pericias a Romina, también le hicieron ayer. Un sendero de diálogos, con preguntas y respuestas. Un hilvanar mil veces la misma maldita historia. Un devenir con idéntico fin: tratar de sobreponerse y hacer que otras niñas y pibas “no sufran lo que nosotras”.
Y que aquellos que arruinaron y arruinan vidas, no continúen su periplo, riéndose cual hienas, dejando el tendal de adolescentes traumadas, sin pagar ningún costo. “Una nueva etapa está comenzando. Regresamos muy contentas por los movimientos que se implementarán, ordenados por el doctor Sobrino”, reflexionan las chicas, entre sollozos de emoción.
El cansancio físico, las gargantas medio “chamuscadas” de tanto hablar, han de esperar el reposo por ahora. La prioridad es embestir sin pausa, contra los pervertidos abusadores.
Por Mario Delgado.-



















