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No dejaron sesionar al HCD: Desde la dictadura que esto no sucedía
Los coches de “Nuevo Bus” y “Ola Bus” cortando el tráfico vehicular por calle Rivadavia entre Cabral y Dorrego, hacía presagiar el desastre en la tarde noche de este miércoles.
La intensidad del frío copaba todos los ámbitos de la ciudad, pero el ambiente en el entorno deliberativo, estaba realmente muy encendido, candente. La tensión era indisimulable.
Y, finalmente el caos se desató monstruoso e inflexible. Desde la triste época de la última dictadura, que tal cosa no acaecía: el Concejo no pudo deliberar, no se permitió el normal ingreso de la mayoría de los ediles, de modo tal que, sin garantías, con un frente de edificio ocupado por choferes y componentes de la UTA, la decisión solo insumió algunos minutos muy duros, ríspidos. La Sesión Especial por el tratamiento del veto del Intendente a la Ordenanza del boleto gratis para alumnos, no se concretó.
Claro que pasó de todo. La puerta engrillada, solamente se abría por cuenta y orden del señor José Stuppia que, felizmente, dejó entrar a quien esto suscribe. ¿Quién en todo caso, lo colocó en esa función tan selectiva? ¿Tuvo el aval de “arriba”?
En el salón de la Sociedad Española, el personal del Concejo aguardaba. Como así también los taquígrafos, la Secretaria del Cuerpo Telma Cazot, el sonidista Miguel Pey, y los siguientes concejales: Julio Frías, Margarita Arregui, Maricel Cides, Saúl Bajamón, Emilio Vitale y Marcelo Latorre. El resto, inclusive el Presidente Eduardo Rodríguez, no alcanzó el beneplácito de la “seguridad” tan particular.
Arturo Silveira D’avila, Delegado de la UTA, muy cerca de la propietaria de “Nuevo Bus”, intercambió duras palabras con Julio Frías. Los entrecruces se hacían cada vez más álgidos, sin embargo no hubo garantías de ningún tipo: ni policial, que se limitaron a venir en un momento e irse como si tal cosa; ni la fiscal Susana Alonso que adujo que era “un tema político” (¿?)
Los estudiantes guardaron violín en bolsa, ante tal panorama. En un clima de terror, los buenos de hoy, eran los malos de ayer. En el medio la gente, los alumnos y un auténtico enfrentamiento de olavarrienses. Las acusaciones de traiciones y no defender a la gente, se suscitaban cual agua en la mar.
Sonaron potentes petardos, alguno incluso cerquísima del colega Cristian Dipino de Radio Olavarría. Un vidrio fue roto. La violencia demencial se palpaba, insondable. Patoteriles demostraciones de pretendida fuerza.
Ediles que no entraron, se dirigieron a la Comisaría Primera para denunciar los hechos correspondientes. La propia fiscal tomó declaraciones a los referentes del pueblo.
A las 20 se resolvió no sesionar y 12 minutos después, los colectivos se empezaron a mover pesadamente. Los comentarios y las polémicas, acababan apenitas de iniciar su periplo.
¿Quién es el responsable de no prevenir que el infortunio iría a llegar? ¿Por qué tanta pasividad de los uniformados? ¿No resulta llamativa acaso la actitud de tanta desidia, en un día tan atrapante?
¿Y el paro de los concesionarios, no será castigado? Una vergüenza y un tema que no se visualiza solucionado ni mucho menos.
Por Mario Delgado.-
Fotos: LU 32 Radio Olavarría










