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La gratitud de un ángel

Amparo Gaitán, una pequeña que padece una enfermedad que la ha llevado a someterse a un prolongado y extenuante tratamiento.

La principal cualidad positiva de un ser humano, es indudablemente, amigos míos, ser agradecido, tener presente a aquellos que han sabido tender un puente solidario hacia la orilla de objetivos precisos, en los momentos que la situación lo requirió.

Y, atentos a tal razonamiento, hemos de formular en esta nota, un abrazo gigante de un ángel que no olvida, que tiene un cariño muy especial con sus asistentes de diferentes sitios geográficos.

Ese ser magnífico es Amparo Gaitán, una pequeña que padece una enfermedad que la ha llevado a someterse a un prolongado y extenuante tratamiento.

Con motivo de esta crucial instancia personal y familiar, la niñita, oriunda de San Jorge, partido de Laprida, ha conocido el acompañamiento de miles de personas de distintas ciudades, incluida la nuestra.

Muchas han sido las voluntades que se movilizaron por una causa tan noble: ayudar a Amparito en su periplo, en aras de su recuperación. Se emprendió un extenso camino que aún hoy permanece vigente.

Entre las diestras abiertas, se pudo establecer, para citar un ejemplo concreto, por parte del Grupo “Juntemos las Manos”, una vía de diálogo con los papás de la menor y algunos de sus familiares que se ha impregnado de cotidianeidad.

Fueron surgiendo así, como vasos multiplicadores de fe y esperanza, diferentes eventos y acciones proclives a darle vida a la solidaridad más pura y sincera.

Y, entre los actos benéficos, figuró con gran impulso, la junta impresionante de tapitas de envases plásticos que tuvo como sede de recepción, la propia casa de la entidad citada, así también como en determinadas dependencias municipales de Olavarría. E incluso arribaban tapitas de la misma Laprida y otras localidades.

La cantidad creció a pasos agigantados. Los niños, los mayores, todos llevaron su bolsita con tapitas durante varios meses.

Hasta que llegó el preciso instante de trasladar el bulto hacia Buenos Aires. Otra vez la presencia de vecinos prestos, se hizo sentir. Hete aquí que en octubre del 2.016, y por gestiones de los señores Matías Andrés Horn, José Cortés y Gonzalo Potes, miembros de la empresa “Finning Argentina”, se consiguió un camión de  “Logística VW”, y el respaldo también de “Fletes Quiroga” y el envío correspondiente con las multicolores tapitas se cristalizó, para enorme alegría de todos.

De tal forma se vendieron 2.530 kilogramos de tapas, en un valor de más de $ 11.000 y ese monto fue entregado a los padres de Amparo.

Pero lo subrayable de la cuestión, el plus a tanta apuesta a la colaboración, transita a su vez por el carril de la compensación afectiva. Porque, lejos de quedarse quietecita, Amparito ha estado siempre en contacto con “Juntemos las Manos”, asociación que comanda Norma López, y ha dispuesto, en un acto encomiable, dar parte de esa recaudación, para salvar la amputación de un brazo a otro niño que estaba internado en el mismo Hospital que ella, allá por Bahía Blanca.

La campaña de tapitas rige todavía, con idéntico espíritu: asistir a otro angelito en apuros.

Mas, hoy en nombre de ese sol del amanecer que es Amparo, de parte de su familia, y de parte de cada quien de la entidad benéfica, se emite un potente y rotundo: “GRACIAS”, a la comunidad en general, a los hermanos de tantas ciudades, por estar siempre con el corazón lindero al prójimo.

Por Mario Delgado.-