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Opinión

500 almas contra el ajuste

Varios puntos habrá que analizar. Y habrá que hacerlo rápido porque con la vorágine actual, las cosas pierden actualidad enseguidita nomás.

El tema es, mis amigos, que la fría noche de este martes 14 de agosto, convocó bajo las luces céntricas a 500 almas sedientas de abrevar en un grito profundo y sonoro en contra de los tarifazos gubernamentales y de las empresas concesionarias de los esenciales servicios. 

Primer apartado. El tiempo, desde lo climático, no propendió a la marcha. Es verdad. Puede ser utilizado como una excusa el asunto de la temperatura no acorde. 

El pensamiento, no obstante, se traslada a otras movidas anteriores y caemos en lo de siempre: esta ciudad nuestra no es proclive a moverse. Por tal motivo, si se quiere, cifrar en 500 las personas protestantes de hoy, resulta un número “pasable”. 

Aunque también es cierto que al calor de las abultadas boletas que algunos asistentes exhibían como trofeos, podríamos llegar a imaginar que la cantidad de manifestantes no fue la sugerida por el clamor popular que se ve y oye a diario, caminando las arterias de esta Olavarría. 

La cuestión es ambivalente, entonces: muchos se quejan, putean, despotrican pero a la hora de poner la cara, no van. No es de preocuparse tal actitud; ha acaecido otras veces con lo mismo u otras cosas. 

Una señora adujo haber recibido una factura de gas de más de $ 8.000. “Impagable”, pontificó ante quienes la oímos. Y así aparecían testimonios idénticos, todos pintados con la negatividad desde cualquier vértice. 

Segundo tópico a desmenuzar. O los dramas no son tan acuciantes como se exclama… A no ser que esté el eje en otro lado. ¿Qué ocurre si la gente en general, no se siente identificada con quienes organizaron la medida callejera? ¿Podría acaso esto ser un elemento plausible?

La mayoría del pueblo sabe que las respuestas, han de venir de arriba. O sea de La Plata o Capital. Que el Municipio sí está en condiciones de ponerse en el medio y peticionar o resolver lo que esté a su alcance, es también un axioma digno de interpretarse. Más allá por supuesto, lectores queridos, de las preferencias políticas de los ciudadanos. 

Las preguntas son de carácter extenso y a su vez, las penurias del pueblo también lo son. Un ojo imparcial no alcanzará a calificar de positiva a esta marcha. Faltó gente. Pero para quienes se guían sólo por lo que ven, menester sería contemplar los pormenores y echar a rodar la bola. 

Por Mario Delgado.-  

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