Connect with us

Cultura

“Está claro que Cultura fue una de las áreas que sufrió por parte del Municipio un fenomenal ajuste durante el 2020”

Así lo señaló el Concejal del Foro Olavarría Eduardo Rodríguez durante la sesión del Concejo Deliberante realizada este lunes y donde se trató la Rendición de Cuentas del Ejecutivo Municipal correspondiente al año 2020. “El Gobierno Municipal no tuvo una gestión cultural más allá de las restricciones por la Pandemia  y los trabajadores de la Cultura sufrieron la paralización de sus actividades” como otros sectores de la economía.

Publicado hace

El concejal por parte del bloque Foro Olavarría, Eduardo Rodríguez, fue contundente con el ejercicio municipal en cuestiones culturales al exponer los ajustes que sufrió el sector según la Rendición de Cuentas tratada este lunes en la sexta sesión ordinaria del Honorable Concejo Deliberante y que fuera rechazada por el Interbloque Frente de Todos.

“Está claro que Cultura fue una de las áreas que sufrió por parte del Municipio un fenomenal ajuste durante el 2020”, sostuvo el concejal Rodríguez, apoyándose en los datos que reflejan una caída de inversión en el área en el año 2020 en comparación al 2019. Concretamente “la inversión total en Cultura, Educación Artística y Patrimonio Cultural suma $102.252.209,4 lo que representa el 2,5% de los Ingresos corrientes. Nominalmente en el 2019 fue superior, de $110.453.383,14 lo que representó el 3,53% de los Ingresos Corrientes de ese ejercicio” explicó el concejal agregando que estos valores se encuentran “muy lejos del 6% del presupuesto de la Gestión Municipal del ex Intendente José Eseverri”.

La cultura fue uno de los rubros más perjudicados por las restricciones aplicadas debido al contexto de pandemia. Muchos espacios culturales se vieron obligados a cerrar sus puertas durante varios meses y el regreso de los espectáculos en vivo fue de forma restringida, lo que afectó negativamente a los trabajadores y trabajadoras de la cultura. En este sentido, Eduardo Rodríguez manifestó que el Gobierno Municipal  “no supo, no quiso o no le interesó realizar una gestión cultural más allá de la imposibilidad en gran parte del año de las actividades presenciales y de explorar las nuevas formas a las que obligó la pandemia como los encuentros, espectáculos y propuestas virtuales vía streaming”.
A su vez, el concejal dio lugar en su exposición para recordar los reclamos que viene realizando su espacio desde años anteriores en cuanto a un “apoyo económico y de fomento para el funcionamiento de los Espacios Culturales No Estatales de Olavarría con total independencia de sus producciones artístico-culturales”. Además, destacó el aporte del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires el cual auxilió con un fondo específico al sector Cultural y Turístico, dos ramas que sufrieron fuertes daños por el contexto. “Este Fondo se canalizó a través del Municipio con un monto de $3.640.470 para lo cual el Municipio abrió un registro y distribuyó el Fondo enviado por la Gobernación” sostuvo el concejal del Foro Olavarría, sumando que “nunca hemos tenido la información sobre cómo se realizó la inscripción, los criterios y la distribución efectiva del Fondo entre los espacios de Cultura y Turismo”. “Este Concejo aprobó el Pedido de Informes N31/20 el 8 de octubre del año pasado y aún no hemos tenido respuesta. Queremos tener la información, esperemos que esa premisa se haya cumplido y que no se hayan quedado parte de esos fondos en los Espacios Municipales” sentenció.

De esta manera, el concejal y referente del Foro Olavarría apuntó contra el ajuste que sufrió el área de Cultura por parte del Gobierno Municipal, reflejado en la Rendición de Cuentas correspondiente al año 2020, la cual fue tratada este lunes en el Honorable Concejo Deliberante.

Respecto a los elencos de Música y Danza, Rodríguez informó que el Municipio tenía presupuestado $22.389.200 y solo invirtió $ 12.182.676  En este items, se encuentran básicamente los sueldos de los músicos y bailarines de los elencos Municipales estables. Es evidente que el ajuste realizado aquí está vinculado a la no contratación de los músicos de la Orquesta Sinfónica Municipal que no residen en Olavarría. “Una decisión que no compartimos puesto que son trabajadores de la cultura más allá del lugar de su residencia” dijo el Concejal.
Finalmente, Eduardo Rodríguez compartió “para nuestra visión, que está claro no es la visión del Intendente actual, la cultura crea identidad, genera inclusión, aglutina diversidad, genera especificidades locales, promueve participación. Cultura es un eje transversal de desarrollo. Y está protagonizada por todos y también por los trabajadores de la Cultura, al tiempo que el sector de las artes y la cultura también es un sector económico que como todos los sectores de la economía han sufrido la paralización de sus actividades”.
Los interesados en conocer mayor información, datos numéricos y comparados de la Rendición, pueden ingresar a https://foroolavarria.org/archivos/56307
Advertisement

Cultura

Madame Curie: hacer historia en un entorno machista

Netflix estrenó la película sobre la vida de la científica Marie Curie, que rastrea los obstáculos con los que tuvo que lidiar en su época la ganadora de dos premios Nobel. El film también permite hacer una reflexión sobre las consecuencias que implican los nuevos descubrimientos en la ciencia.

Publicado hace

Por Marina Jiménez Conde

Madame Curie es el nuevo estreno de Netflix basado en la vida de Maria Skłodowska, mejor conocida como Marie Curie, primera científica en ganar un premio Nobel y primera en hacerlo en dos especialidades distintas por su trabajo sobre la radioactividad y el descubrimiento del radio y el polonio. La película muestra los obstáculos a los que se tuvo que enfrentar Curie, en una sociedad conservadora y machista, mientras se exploran los avances y los riesgos que la ciencia posibilita con cada nuevo descubrimiento.

Un dato llamativo es que Madame Curie fue producida por Amazon pero es Netflix quien se quedó con la trasmisión del contenido en Argentina. Los 110 minutos de duración del film resultan un tanto comprimidos para dar cuenta de la vida de Marie Curie. No es que no se lleguen a tocar temas importantes de su biografía, sino que no se le otorga demasiada profundidad a ninguno. En ese sentido, un formato de serie podría haber funcionado mejor.

Sin embargo, hay una mirada feminista de la directora, Marjane Satrapi, que está presente en el ninguneo y el descrédito con que el campo científico trata a Marie. Esto invita a pensar qué hubiera pasado si ella no se hubiera topado con Pierre Curie, con quien se casó, de quién toma el apellido y con quién terminó compartiendo la investigación que los llevó a obtener el primer premio Nobel. Eso es lo mismo que preguntar: ¿Cuántas Maria Skłodowska se habrán perdido en el camino?

El vínculo entre Marie y Pierre Curie es el eje más sólido que tiene la historia, e incluso se llega a mostrar cierta tensión en la pareja producto del poco reconocimiento que obtenía Marie en comparación a su marido. Quizás lo más disruptivo son las escenas con saltos temporales que rompen la linealidad del relato para mostrar los avances y peligros que trajo aparejado el uso de la radioactividad en la humanidad: desde los rayos X y la radioterapia para tratar el cáncer hasta la bomba atómica en Hiroshima y el desastre nuclear en Chernobyl.

No por nada el título del film en inglés es Radioactive (Radioactivo). Allí se expresa mejor la intención de generar una reflexión alrededor de la ciencia y la carga que puede llegar a significar para los y las científicas que, en algunos casos, llegan a hacer descubrimientos que cambian el curso de la historia sin llegar a saberlo.

En definitiva, Madame Curie acierta más por aquello que da a lugar a reflexionar que por lo que concretamente llega a contar. No es poco si el resultado es replantearse el papel de la ciencia o el rol de la mujer en la sociedad. Sin embargo, y pese a que no sea culpa de Rosamund Pike, que hace un buen trabajo en el papel protagónico, queda la sensación de que todavía no se termina de conocer a María Skłodowska.

Fuente: Agencia Paco Urondo

Seguir leyendo

Cultura

Mauricio Kartun: “El teatro es de una fragilidad de cristal, hay que encontrar cómo seguir o hundirse”

El renombrado dramaturgo y director teatral vuelve a la escena porteña con el reestreno de su obra Terrenal. Misterio ácrata, uno de los emblemas de la literatura dramática criolla contemporánea.

Publicado hace

Por Silvina Gianibelli |​ Ilustración: Matías de Brasi

Caín, Abel y la versión conurbana del mito. Eso es Terrenal.

Caín productor morronero. Abel vagabundo, vendedor de carnada viva en una banquina del asfalto que va al Tigris. Hermanos a los bifes compartiendo un terreno, su edén berreta, partido al medio, al que nunca podrán volver morada común. La dialéctica imperecedera entre el sedentario y el nómade. Y Tatita, siempre ausente, que regresa al fin ese domingo melancólico. Esta trascendental obra de Mauricio Kartun en la que actúan Claudio Da Passano, Tony Lestingi y Claudio Martinez Bel, puede verse los sábados a las 20:00 hs en Caras y Caretas (Sarmiento 2037, CABA) y las entradas se puede adquirir a través de Alternativa.

AGENCIA PACO URONDO: Después de haber estado un año en contacto total con la naturaleza, desde la orilla atlántica ¿cómo vivís la vuelta hacia la ciudad, nada más y nada menos que con Terrenal?

Mauricio Kartun: Bueno, tampoco es que me retiré al bucolismo pastoril, fue un año de plantitas pero sobretodo de series, te diría. El rebusque humano de adaptación es su sello en la naturaleza. Nos amoldamos. No está demasiado placentero ahora lo urbano, digamos, todo se complica, pero reponer Terrenal me da tanto gusto que lo demás pasa al fondo.

APU: ¿En qué sentido considerás que Terrenal nos convoca, hoy, en su modo de contener un relato, de darnos luz?

M.K.: Los mitos tienen una rara supervivencia, son como los virus: a nuevas condiciones adquieren nuevas formas porque su sentido es justamente la permanencia. En su versión pandemia tal vez se potencie mucho ese pensamiento abelista de apartarse de la producción compulsiva, del hacer frenético, y dedicarse a estar. Y a ser.

APU: En un mundo que espera la solución de la pandemia, supongo que la obra se transforma más mítica: todos somos Caínes y Abeles…

M.K.: Justamente. En situaciones límites todo arquetipo se potencia. El vecino que siempre ayuda puede volverse pegajoso, y el que siempre ostenta música fuerte se vuelve un torturador.

(Foto: Camila Alonso)

APU: Una nueva interpretación de Tatita, tiende un manto de expectativas amorosas; ¿cómo viviste esta presencia escénica de Claudio Da Passano?

M.K.: Dapa es un actor de gama riquísima. Pero en este caso aprovecha además un atributo único: conoce el espectáculo desde adentro de muchas temporadas haciendo otro de los personajes, el de Abel. Puede jugar en el nuevo rol como ningún otro actor podría hacerlo, porta el adn familiar del espectáculo. Estamos disfrutando muchísimo los ensayos porque en cada uno encuentra nuevas resonancias de viejos parlamentos, aparecen montones de juegos nuevos. Y los otros dos actores potencian aún más su talento. Va a ser una nueva versión muy renovada.

APU: Mientras el mundo nos tiene entretenidos con el derrotismo, Terrenal camina hacia lo que todos esperamos: ¡volver al teatro!

M.K.: Hay algo razonable en el andar nómada: marchás cuando hay luz y cuando oscurece acampás. Aprovechamos ahora que clareó un cacho y avanzamos. Y si luego volvemos a parar nadie te quita lo recorrido. Lo importante es mantenerse en marcha.

APU: Sos el Pugliese del teatro, siempre con el equipo en cooperativa. Podríamos decir que es tu propio edén criollo… ¿cómo viven la vuelta grupalmente?

M.K.: Si Terrenal llegó a su octava temporada no ha sido nomás porque el público la demande. Hay una mística interna que la sostiene. Y una mítica, la del propio relato que uno se arma en cada laburo, la del desafío estético y porque no la del de intentar esto como modo de vida en un campo tan poco dado a dejar un mango como el del circuito independiente. Creo mucho en hacer ese aguante. Y todo el equipo, claro, eso es lo importante, porque de ese equipo depende absolutamente todo. El teatro es de una fragilidad de cristal. Un actor se fastidia y se va. O le ofrecen un trabajo mejor. O como nos sucedió, lo más horroroso, lo más trágico, nuestra fragilidad física: un actor se enferma, un actor se muere. Y hay que encontrar como seguir o hundirse.

Leí alguna vez por ahí que el origen de la palabra equipar es subir a un barco todo lo necesario para una larga travesía. Un equipo es eso: un acopio de soluciones posibles que funcionan como un organismo.

APU: Siempre, atento al oído poético del espectador y en contacto frecuente en las redes con ellos; ¿qué te conmueve especialmente de este tiempo en lo que te manifiestan?

M.K.: La relación entre el dramaturgo y el público fue desde siempre y hasta hace pocos años un intercambio implícito. Y anónimo en parte porque los aplausos, las risas los abucheos no tenían nombre. Pero las redes sociales crearon una especie de platea virtual expuesta. Le prende la luz a la sala, te los presenta, te permite escucharlos, identificarlos. Y a veces, claro, te condena a hacerlo. Lo que nos conmueve (como equipo justamente), es comprobar allí la reincidencia de ese público, el espectador que vuelve tres o cuatro veces a ver el espectáculo. Y te obliga, claro, a mantener muy viva cada función, no permite achancharse. Del teatro achanchado no facturás ni chorizo.

No hay descripción disponible.

FICHA TÉCNICA-ARTÍSTICA

Autoría: Mauricio Kartun

Actúan: Claudio Da Passano, Tony Lestingi, Claudio Martinez Bel

Vestuario: Gabriela A. Fernández

Escenografía: Gabriela A. Fernández

Iluminación: Leandra Rodríguez

Diseño sonoro: Eliana Liuni

Fotografía: Patricio Vegezzi

Asistencia de escenografía: Maria Laura Voskian

Asistencia de dirección: Alan Darling

Dirección: Mauricio Kartun

Seguir leyendo