Opinión
Campo de expectativas
Los pronósticos para este presente año, no cierran para nada el cìrculo concéntrico de pesares e incertidumbres. Las estimaciones son dispares, pero jamàs optimistas. Y, entre nuevas cepas del Covid 19, y aperturas en cuenta gotas o por decantación, la población argentina y local, se debate en campos de expectativas que, màs bien, semejan a terrenos minados.
Lo cierto entre lo inmanejable es que nadie posee las claves del futuro. Tentativas a medias, òptimas intenciones y alternativas momentáneas, se utilizan cual remedios paliativos en medio del drama, de la oscuridad.
El dilema es dual: equilibrar lo sanitario con lo económico. Y tratar de despegar del miedo inoculado el pasado año. Buscar la manera, con la ingenierìa de la educación a cuestas. No se puede volver atrás, aunque haya hoy profetas del horror, que pretenden instalar la ideología del desastre y se refriegan con el maldito regreso de la inmundicia de las cuarentenas.
Cepas británicas, africanas y de Manaos, Brasil, convulsionan a expertos. Sobre llovido, mojado. Y las vacunas no alcanzan: a este pasito, tardaríamos bastante en vacunar a la totalidad del pueblo argentino. Pero además, para que la gente abra paraguas de zozobra, empiezan las voces roncas del “Nada sirve”, “Todo es poco”.
La idea, consciente o no, es perversa o al menos, perjudicial para la salud. En lugar de ir en pos de mejorar, para afianzar actividades, para retomar la senda correcta, se nos dispara por la espalda.
Claro que las condiciones de este minuto, no son ni por asomo, idénticas a las de marzo de 2020. Mas, ¿què garantía existe de que este Gobierno Central que supimos conseguir, no reincida en su interés de copar voluntades?
Total, apelarìan a la màquina de hacer dinero. Aunque, cabe consignar que èste es un tiempo electoral interesante. Pero, aùn asì: nada es descartable todavía, mis amigos.
Y, en un sistema piramidal, ni municipios ni provincias, se sienten exentos de obrar en consecuencia, de acuerdo a los dictados del señor Presidente. O sea, a medida que avance el proceso, cualquier novedad puede ocurrir. Encima, con un pueblo manso…
Ir de a poco y observando el panorama. En derredor se tejen mantas de oscurantismo. No faltan apóstoles del terror y el encierro. Habrà que tener cuidado.
Por Mario Delgado.-




