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Opinión

Politizando la Sputnik V

Ya desde el vamos, la cuestión del arribo de las dosis de vacunas Sputnik V a nuestra ciudad, tuvo un roce con lo político partidario, con la intervención de los poderes provinciales, materializados en La Càmpora, para tomar con rapidez y asombro de muchos, un alojamiento distinto al que se suponía.
Con una moderna Càmara de Frìo, ubicada en el Banco de Leche, allì sobre la calle Maipù al 2800, se mutò el sitio de llegada y asilo de las importantes vacunas, tan aguardadas por cierto.
Lo concreto que fueron a dar al Hospital de Oncologìa, un prestigioso organismo sanitario de carácter provincial, descartando el preparado espacio inaugurado con tanto ahìnco y ànimo municipal y comunitario, apenas semanas atrás.
Al buen entendedor, las palabras escasas le bastan. Y, si se relaciona tal actitud con otras características medio parecidas de discrecionalidad, empleadas en otros puntos cardinales del territorio bonaerense, podemos atar algunos cabos sueltos.
La orden fue, entonces, es factible deducir, quitarle protagonismo al Gobierno Municipal, que es de “otro palo”, y poner en el centro de la escena al doctor Ramiro Borzi, titular de la Regiòn Sanitaria IX y ¿posible candidato del Frente de Todos?
El golpe de efecto fue tremendo, luego de una improvisada conferencia de prensa, en la parte de afuera, en la entrada, del nosocomio oncológico. Se derrumbaba el mito de las cajas de unidades de vacunas, llegando al Banco de Leche y guardadas en la nuevecita cámara.
Resultò un punto de inflexión atrayente y sugestivo. No apto para cardìacos. Una bofetada en el rostro y una clara politización de un ítem tan medular como el Covid 19 y su proceso nuevo de vacunación al personal de salud.
Y una negra madrugada del lunes 4 de enero, a poco de haberse empezado a vacunar, hecho que ocurrìa a partir del 29 de diciembre pasado, alguien o algunos personeros del mal, manipularon la cadena de frìo del frezzer donde se ubicaban las 400 dosis restantes y además, actuaron sobre la cámara respectiva de seguridad. Algo se alterò, se quitò la correspondiente medida de frìo, se vulnerò lo màs sagrado de estos momentos.
La manipulación adrede queda en evidencia, desairando los sistemas de vigilancia. Poniendo de manifiesto un autèntico sabotaje ya conocido en todo el ámbito nacional. Olavarrìa en el centro de la información y un conflicto de intereses cruzados que sale a la luz, renovando las grietas y los distanciamientos políticos.
De mezquindades y sacrilegios. De culpas echadas al otro y de irresponsabilidades nunca expuestas del todo. Un funcionario de arriba vendrà. Una investigación judicial dirà en breve lo que ya se intuye. Y las garras de la ley, ¿lograràn engrillar al o a los culpables de tan maldita obra?
La politización de la vacuna rusa es un caso estruendoso. Hete aquí una demostración fehaciente. En el fondo, una gran pèrdida de tiempo, de dinero y de personas que se iban a vacunar por estas horas.
Gestos encontrados de líderes que debiesen dar otros ejemplos. Hicieron la suya, despreciando la apuesta original y hoy el boomerang los toca muy de cerca.
Dadas las circunstancias, empero, no habrá que buscar muy lejos. Y, si hay voluntad y decisión, en horas se confirmarà lo que ya se palpita. Porque el pueblo sabe màs de lo que creen ciertos componentes de la casta imperial.
Por Mario Delgado.-

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