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Coronavirus

Por la cuarentena, no hay casi siniestros de tránsito pero aumentan los accidentes en el hogar

En Olavarría, prácticamente no hay siniestros viales desde hace una semana pero se potenciaron los accidentes en el hogar.

Publicado hace

En Olavarría se registró una fuerte disminución de siniestros de tránsito desde que entró en vigencia, hace una semana, el decreto de aislamiento social, preventivo y obligatorio para mitigar la propagación del coronavirus. Lo malo: se potenciaron los accidentes en el hogar.

El hecho fue corroborado desde la guardia del Hospital Municipal y del área de traumatología, que ha disminuido la atención de heridos en siniestros y han empezado a registrar demanda de accidentes domésticos.

Uno de los profesionales de la Salud reveló a InfoOlavarría que ha mutado la guardia de emergencia en accidentología y como dato positivo destacó que la gravedad de las heridas de los accidentes domésticos son mucho más leves, aunque en algunos casos las lesiones pueden ser muy graves.

Por ello es importante, en este contexto de aislamiento obligatorio, tener en cuenta las medidas de prevención y cuidados de lesiones en el ámbito del hogar, especialmente en niños y adultos mayores.

Los 5 accidentes domésticos más frecuentes son:

– Las caídas de altura y golpes
– Heridas cortantes y hemorragias
– Quemaduras
– Intoxicaciones
– Atragantamiento

Para prevenirlas las caídas de alturas y golpes, se recomienda dormir en sitios seguros, no dejar expuestos banquitos ni mesitas que tienten a los niños a escalar próximos a ventanas, balcones, asegurar posibles huecos con mallas de protección, no dejar superficies resbaladizas y sucias, y no dejar objetos innecesarios desparramados (Shutterstock)
Para prevenirlas las caídas de alturas y golpes, se recomienda dormir en sitios seguros, no dejar expuestos banquitos ni mesitas que tienten a los niños a escalar próximos a ventanas, balcones, asegurar posibles huecos con mallas de protección, no dejar superficies resbaladizas y sucias, y no dejar objetos innecesarios desparramados

Dormir en la cama de los adultos sin protección, suelos resbaladizos, huecos mal protegidos (espacios entre escalones, barandas), objetos desparramados en el camino, uso de objetos inadecuados para alcanzar objetos: banquitos, sillas, (los niños nos imitan) y asomarse a lugares sin protección son algunas de las principales causas de las caídas de altura y los golpes. 

Para prevenirlas se recomienda dormir en sitios seguros, no dejar expuestos banquitos ni mesitas que tienten a los niños a escalar próximos a ventanas, balcones, asegurar posibles huecos con mallas de protección, no dejar superficies resbaladizas y sucias, y no dejar objetos innecesarios desparramados.

En la mayoría de los traumatismos leves-moderados al golpear puede producirse un hematoma (chichón), para limitar la formación de éste se puede colocar frio: bolsa de gel, y comprimir, o algún producto que contenga árnica.

Específicamente si el golpe fue en la cabeza es importante constatar que el niño esté consciente, haya llorado, esté conectado y se comporte normalmente. Se debe acudir a un servicio de emergencias para ser evaluado y reconocer las pautas de alarma ya que se deberá observar la evolución del mismo. Concurrir inmediatamente si está mareado, somnoliento, irritable, si presente vómitos a repetición. Si el niño desea dormir puede hacerlo pero habrá que despertarlo cada 2hs.

Para evitar que una lesión por quemadura avance, se recomienda aplicar agua fría de la canilla sobre la quemadura por lo menos 10 minutos, cubrir con apósito estéril, si la ropa está pegada a la piel mojar pero no retirar y consultar al servicio de emergencias (Shutterstock)
Para evitar que una lesión por quemadura avance, se recomienda aplicar agua fría de la canilla sobre la quemadura por lo menos 10 minutos, cubrir con apósito estéril, si la ropa está pegada a la piel mojar pero no retirar y consultar al servicio de emergencias

Las quemaduras son producto del contacto con líquidos o superficies a temperaturas elevadas: estufas, lámparas y hornos ubicados en lugares accesibles, recipientes calientes o con líquidos calientes expuestos al alcance de los niños, o de tocar enchufes y cables.

Dentro de las recomendaciones para prevenirlas se incluyen cocinar en las hornallas traseras con los mangos de las cacerolas y sartenes hacia adentro, alejar a los niños de la cocina mientras se prepara la comida y cuando se está cocinando advertir a los niños que eso quema, colocar protecciones en los objetos calientes y que resultan accesibles, cubrir el horno con un trapo, repasador, no dejar recipientes calientes expuestos sino hacia adentro de las mesadas o centro de la mesa, utilizar individuales no manteles, manipular con cuidado productos peligrosos y utilizar protectores para los enchufes.

Para evitar que una lesión por quemadura avance, se recomienda aplicar agua fría de la canilla sobre la quemadura por lo menos 10 minutos, cubrir con apósito estéril, si la ropa está pegada a la piel mojar pero no retirar y consultar al servicio de emergencias. No colocar, aceites, dentífrico, ni hielo o abrir las ampollas.

Frente a quemaduras eléctricas, si un niño está en contacto con la fuente eléctrica no tocarlo directamente sino a través de un objeto no metálico para retirarlo de la fuente eléctrica. Sino cortar la electricidad. Si el niño está inconsciente y con signos de paro cardiorrespiratorio se deberá realizar RCP, si el niño impresiona bien igual se debe acudir a un servicio de emergencia para evaluar la herida y posibles daños.

Para prevenir el atragantamiento se debe evitar que los niños menores de 3 años jueguen o manipulen objetos con piezas pequeñas, no ofrecer alimentos que se atoren fácilmente (Shutterstock)
Para prevenir el atragantamiento se debe evitar que los niños menores de 3 años jueguen o manipulen objetos con piezas pequeñas, no ofrecer alimentos que se atoren fácilmente (Shutterstock)

Para prevenir el atragantamiento se debe evitar que los niños menores de 3 años jueguen o manipulen objetos con piezas pequeñas, no ofrecer alimentos que se atoren fácilmente: salchichas, nueces, maníes, pochoclos, caramelos duros, o siempre bajo supervisión y evitar que los chicos corran con objetos en la boca.

Qué hacer: si el niño llora, tose o habla dígale que se tranquilice que usted lo va a ayudar y que siga tosiendo. Eso significa que el aire está pasando. Háblele con calma y estimule a que lo siga haciendo.

Qué no hacer: no golpear nunca la espalda porque obstaculizamos el mecanismo que está usando para liberar el objeto o incluso podemos inclinarlo nosotros hacia la vía aérea.

Si la tos es inefectiva, débil, babea o cambia de color a morado, o si es mayor se lleva ambas manos al cuello (señal universal de atragantamiento) puede ser que la obstrucción se total y es necesario aplicar las maniobras de desobstrucción de la vía aérea.

Para el Comité de Prevenciones de la Sociedad Argentina de Pediatría, estos accidentes no son “inevitables” ni “obra de la fatalidad” como se suele escuchar. En la mayoría de los casos son producto de la desinformación, la imprevisión o la franca negligencia de los adultos. Si todos en la comunidad, primero los mayores y luego los niños, siguieran conductas seguras, la gran mayoría de los accidentes serían evitables, con todas las ventajas que esto significa.

FUENTE: Información complementaria INFOBAE


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