Connect with us

Opinión

“Reflexiones en un día con tiempo” del artista azuleño Osvaldo Morua

El artista azuleño reflexiona sobre el sentido de nuestras acciones, ahora que “el tiempo toma otra dimensión”.

Publicado hace

A CORRER QUE SE ACABA EL MUNDO!.
Esa parecía ser la consigna antes de esta pandemia. Increíblemente y cual película de ciencia ficción, un invisible virus detuvo al mundo e hizo que cambiásemos abruptamente hábitos y costumbres. 
Ahora el tiempo toma otra dimensión. No hay apuro pues no hay dónde ir. 
Ya no corremos sin sentido, malhumorados y gritando desaforados a aquel que se distrajo en un semáforo y no arrancó inmediatamente. 
En casa la dinámica es otra. Generamos espacios dedicándonos a ordenar minuciosamente aquellas cosas que hace años estaban arrumbadas en los rincones con la eterna promesa incumplida que lo pondriamos en su lugar “ni bien tuviesemos tiempo”. 
Ahora el tiempo sobra. Sobra para admisistrarlo en tareas que descubrimos que nos dan placer. Sacamos malezas de canteros y macetas con un empeño y concentración dignos de un oriental haciendo bonsai. Nos tomamos tiempo para cocinar. Cocinar lentamente como lo hacian nuestras abuelas, arreglándonos con lo que hay en la heladera y la alacena para luego sorprendernos del sabor y el color que supimos darle a ese plato y orgullosos de ello lo disfrutamos lentamente. Charlamos con quienes compartimos el espacio haciendo planes para cuando esto pase sabiendo que quizas estos proyectos no se cumplan, pero aun asi nos sumergimos en el pacentero ejercicio volar juntos. 
Nos sentamos de cara al sol y quizas retomamos ese libro que alguna vez comenzamos a leer y dejamos a un lado pues “debiamos” ver la serie del momento para no quedar desactualizados. En cambio ahora que ya no tenemos esa urgencia buscamos una buena película o revemos aquel clásico del cine que tanto nos conmovió. Capitalizamos el tiempo. Mágico tiempo que no sabíamos que teníamos pues debíamos correr para no llegar tarde a ningun lado y volver corriendo casa a comer un sandwich porque había que apurarse para dormir unas pocas horas para volver a levantarse a las corridas.  
Cuando esto pase, ¿seguiremos con estas costumbres tan nuevas, sanas y placenteras? 
Quizas si o tal vez no aprendamos nada y volvamos a correr para recuperar el tiempo que “perdimos” viviendo de esta forma.

(Reflexiones en un día con tiempo) Osvaldo Morua.

Advertisement