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Opinión

La desprotección de los pobres

¿Cómo es factible tanta impunidad? El esfuerzo de varias personas ha logrado confluir en una “Coordinadora de Marchas”, que se anunciará en las próximas horas.

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Buscando vértices de unión entre diferentes sucesos lamentables que han acaecido en este territorio nuestro, nos encontramos con un hilo muy fuerte que ata varios casos resonantes: la desprotección de las víctimas por no contar con excelsos recursos económicos. 

Claro que tal cosa no es nueva; es antiquísima pero se replica y se expande aún en estos días de presunta modernidad tan acuciante. La desprotección de los pobres persiste en esta sociedad local. 

Y las mamás de Juan Rey y Enzo Marconi, por sólo citar dos ejemplos puntuales, lo confirman. Aunque hay otros nombres para citar de gente que ha quedado a mitad de camino, al designio arbitrario de la voluntad o el estado de ánimo de algún referente judicial. 

Los trámites investigativos se demoran. Las visitas a la zona de Fiscalía se hacen interminables y penosas, para oír más o menos siempre lo mismo. Y, en el interín del dolor, la más absoluta nada. 

Portadores de armas de fuego y asesinos de pibes jóvenes, sueltos, pululando por la ciudad del cemento como héroes de pacotilla. Pero libres y orondos. Del otro lado del muro, la desazón, la incomprensión y la impotencia. 

Es que no escapa al sentido común la desigualdad de derechos y obligaciones. Y ahora se anexa al parecer otro dramón: si la víctima es varón, hay todo un tejido de indiferencia portado incluso por un ácido sector del feminismo. O pretendido feminismo. Tal lo han especificado las familias de los pibes ultimados. 

Pero siguiendo el curso de esta nota, la carencia de recursos y contactos, amerita un desplante casi seguro. Salvo ciertas excepciones que podrán existir. Si caés en desgracia “seco”, aguántate el sogazo, nomás. Poné el lomo paciente y esperá sentado. O sentada. Una locura expuesta que no debe silenciarse más. 

¿Cómo es factible tanta impunidad? El esfuerzo de varias personas ha logrado confluir en una “Coordinadora de Marchas”, que se ocupa de atraer la atención sobre estos hechos y otros y darle permanencia en los medios y en la ciudadanía. Con acompañamiento a amigos y familiares de los muertos trágicos y tan purretes ellos. 

Ha terminado siendo esta una manera concisa de actuar. Yendo a ver a quien corresponda y aguardando respuestas que todavía no llegan desde el cielo de los que han de velar por nuestra seguridad. Viejo discurso que se contradice con la agudez de la realidad que abofetea con su axioma directo: “Sin plata, andá a molestar a otro lado”. 

Por Mario Delgado.- 

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