Connect with us

Opinión

Galaxia fomentista candente

Publicado hace

El argumento de chicanear al interlocutor de turno y ostentar, cual títulos universitarios, agresiones verbales de grueso calibre, parecen una moneda corriente en el ambiente fomenteril de hoy. Actitud especialmente empleada por un dirigente que no encuentra los términos adecuados o no sabe expresarse de otro modo, o, lo que sería aún más terrible, utiliza ese tipo de impronta como un modus operandi corriente y poco sutil. ¿Es esa su carta de presentación?

En este sentido, la reunión cumbre del jueves 9 en el Salón Blanco de la Municipalidad local, fue un auténtico campo boxístico. Sólo que por un milagro, no se llegó al golpe definitivo, a la acción práctica de pelearse con los puños. Ganas no faltaron, empero. 

El caballo de batalla presente no son las aspiraciones barriales en conjunto, ni las ideas para cambiar la calidad de vida de la gente. No, lectores míos: los tópicos encendidos cual teas medievales son los ataques y los enconos personalizados y directos. 

Es evidente que no es posible continuar así. Se aleja el puerto seguro del diálogo y la comprensión por expresa culpa de una manera hostil y ultra minoritaria de hacer las cosas. Empero no habría que pecar de ingenuidad para no aceptar que este mecanismo es un planeado modo de actuar. ¿Pero qué mente podría catapultar semejantes objetivos belicosos al sumo?

Sencillo: una persona que tenga por meta el conflicto permanente y la utilización del fomentismo en aras de otras conclusiones. El mundo barrial y su contexto es, entonces, un trampolín hacia otra dimensión referencial. 

Por supuesto que se lo deja libre. Si no, no tendría ni peso ni valor para levantar la palanca. Es fácil buscar la mugre del otro y no advertir la propia. Curiosamente ese hacedor de golpes bajos, nada ha expuesto sobre las tarifas unilateralmente subidas cada tanto, de la luz y el agua corriente. 

Ahora el asunto es una tragedia griega. Con actores con temor incluso. Y una demencial ausencia de garantías. Y el silencio de radio en reconocer quien patrocinó a la Gran Bestia, dos años y fracción atrás.

Claro que la rueda gira y la cotidianeidad presente, difiere de la de 2017 cuando se armó de apuro una lista para frenar el impulso y probable triunfo de Mariano Ciancio, hoy aliado al Gobierno, sobre la otra nómina tutelada en aquel instante por Daniel Seguel. 

Se armó a las corridas esa boleta. Mas, ¿quién la armó? Gran consulta. No hemos de caer otra vez en los dominios de la ingenuidad más absoluta. Alguna ocasión, bien valdría reconocer yerros y barajar de nuevo con sinceridad. 

Pero insisto: no hay garantías en cuanto a las elecciones del 20. No hay seguridad de nada, ni siquiera de si va a sufragar. Pero el drama es de fondo, es un dilema de zonas diferentes, de procurar unir o querer a toda costa la desunión para fortalecer anhelos egoístas político partidarios desde luego. Mezquindad versus criterio. 

Y en el medio, una entidad madre de los fomentistas sin autonomía, ya que no cuenta con personería jurídica. Tal cosa hace que deba poner su diestra la Comuna. Alguien no desea que esto acaezca. Y tuerce, tensa la cuerda lo más que pueda para continuar por la senda del conflicto constante.

Por Mario Delgado.-  

Advertisement