Universo fomentista: entre el hoy y lo que vendrá

Las luces de la reunión de la entidad madre del fomentismo vernáculo todavía permanecen encendidas, luego del jueves 14, cuando se convocaron en la sede de “Mariano Moreno”, situada como ya ustedes bien saben en Avenida Sarmiento y España de nuestra ciudad. 

Y da la impresión que la potencia de su haz continuará trayendo apostillas y murmullos diversos por varios días, al menos claro hasta que se resuelva el futuro de la Federación que nuclea a las entidades del sector. 

Por supuesto que serán válidas las posturas y opiniones de todo tenor, mientras estas se formulen con altura y respeto, desde luego. Salvedad no nimia si se considera que las agresiones son cosa ya común y constante hacia los fomentistas que no comulgan con ciertos referentes y, de más está decir pero es verdad, también por carácter transitivo, hacia quien esto suscribe. 

Pongamos algunos ítems a considerar, para ser sintéticos y no abusar en demasía de la excelsa voluntad y paciencia de ustedes, mis respetados lectores. 

En primer término el señor Presidente de la entidad anfitriona abrió el encuentro con un rótulo expresivo muy contundente, que puso blanco sobre negro y sintetizó las cuestiones inherentes al fomentismo nuestro de cada día. José Veyrand expresó que “este ha sido un año muy duro”. Y, acto seguido, resaltó el compromiso dirigencial y agradeció la valiosa presencia de cada referente. Creo que tal gesto trató de englobar a cada quien. A todos en definitiva, más allá incluso de las opiniones y planteos divesros y entremezclados acaecidos durante el mandato de don Jorge Salías al frente de la institución base de los fomentistas olavarrienses. 

La segunda apostilla subrayable la puso de manifiesto el señor Presidente de la Federación, Jorge Salías, al dar a conocer su tesitura de no postularse a una posible reelección para el cargo máximo de comandar la entidad cabecera del sector. Y, además concluyó en una declaración que debiera ser puesta en un recuadro: “Es imprescindible (para timonear Federación) contar con óptima relación con el Municipio”. Reconoció que “yo no la tengo” y se puso a disposición de todos al anunciar que “yo voy a acompañar desde mi lugar de fomentista del barrio UOCRA, a quienes conduzcan la Federación después de mí”. 

Este mensaje tendrá que ser desglosado con intensidad, con la sapiencia de un óptimo cirujano. Tratemos de fijar algunas pequeñas pautas desde aquí. Primero.- Da la impresión que la hombría de bien de Jorge Salías siempre estuvo intacta, más allá de las escaramuzas que se han suscitado y de las cuales siempre hemos dado cuenta. 

Tal vez su creencia se vio afectada en ciertos momentos álgidos. O quizá sólo tembló su estándar por circunstancias ajenas al fomentismo en sí. 

Pero su gesto de este jueves por la noche, ante treinta almas ansiosas por oírlo, fue interesante y revela la calidad de gente del referente en cuestión. 

Segundo: su explícita confesión de no querer volver a presentarse para el puesto que hoy ocupa, abrió otro postulado no menor: su reconocimiento ante sus colegas que la Comuna no puede ser vista como enemiga por el núcleo fomenteril. 

Y sentó, a lo mejor sin proponérselo, un sabio precedente de diálogo real, permanente que debe existir con la Intendencia local. 

Otro eje fue el expuesto por el señor Secretario actual federativo, Renzo Toranza, el cual no cuajó habida cuenta de un interés superior, podríamos llamar, de consensuar una salida hacia un novel proceso. 

Toranza sintetizó en su alocución sobre un Reglamento Interno compuesto hace meses atrás, en mayo para ser precisos, el cual daba cuenta de algunas necesidades imprescindibles para postularse a cargos federados y para sufragar y otras templanzas afines. 

Entre esas cuestiones hemos de marcar con fibrón rojo las asistencias a los mensuales contactos entre pares. Hete aquí que tal cosa, como otras veces, trajo “cola”. Hasta que primó una sugerencia de “barajar y dar de nuevo”, optimizando el venidero voto para las noveles autoridades, de aquellos que reúnan básicas condiciones.

Es evidente, para ir cerrando por hoy, que se plantean tópicos que ya debiesen estar contenidos en la estructura de base, en el Reglamento. Que ya tendrían que ubicarse cual imprescindible combustible para hacer marchar la entidad, llegados estos minutos tan cruciales. 

Por otro lado, la división de aguas quedó bien ubicable pero minimizada quizá por la firmeza de la mayoría de no dejarse arrastrar fácilmente. 

Es por tal motivo que, al poco andar, tendremos novedades. Ojalá eso sí, el próximo mandato englobe voluntades aunadas en pos de objetivos comunes y no tantas vicisitudes intestinas.

Por Mario Delgado.-   

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