De los perfiles truchos

Se había programado una importante reunión para este sábado 19 de octubre, desde las 18 horas en el céntrico Salón Rivadavia. ¿El motivo? Poner blanco sobre negro de cara al atrayente y convocante Programa de Viviendas denominado “Mi Casa, Mi Sueño”, propuesto por el partido vecinal olavarriense Por Olavarría Todos (POT). 

El entusiasmo iba in crescendo, en las previas horas, puesto que más de 600 familias de diversas edades, se preparaban para repasar y/o conocer de primera mano, los pormenores de este plan, con la asistencia legal y técnica de la Comuna, ya interioriza de la propuesta. 

Todo era comentar entre los interesados, sobre el encuentro tan magnífico y poner sobre la mesa documentos y otros papeles que servirían a la hora de la inscripción definitiva o de adentrarse en el sendero del proyecto en sí. 

Pero las sombras chinescas y funestas salieron a la superficie de golpe. Sí, de pronto. Daría la impresión que esperaban agazapadas y se pusieron en marcha, bloqueando buenas ideas y posibilidades. Y, lo peor si se quiere, pasa por advertir con asombro las formas de accionar de algunos sujetos que no perseguirían ningún otro fin que obstaculizar las esperanzas de tantas almas deseosas de su nido propio. 

El Programa habla de autoconstrucción. De aportar un dinero, una cuota por mes. De terrenos municipales y materiales que irían abonando los adherentes al plan. De hacer una prueba piloto y darle continuidad al asunto, dada la creciente y reconocida demanda habitacional existente en nuestro medio. 

Los “paneos” generales ya habían sido dados en sendas reuniones anteriores. Reuniones muy concurridas, por cierto: una en la Junta Vecinal “4 de Octubre” y otra luego en el salón parroquial de la Iglesia Católica del barrio de la Escuela 6. 

Quedaban ciertos aspectos por pulir. Y la voz del Gobierno Comunal se escucharía este sábado, para limar aristas y aclarar dudas que, por supuesto, se expondrían en caso de ser menester. 

Mas las gestiones anónimas y no tanto de algunos personeros del desaliento, truncaron todo. A través de las redes sociales, especialmente Facebook, atacaron con calumnias, con misiles de largo alcance a los promotores del ítem y consignaron, entre otras diatribas, que no era tiempo de hacer encuentros de tal magnitud en “tiempos de veda electoral”. Y encima en un sitio municipal por excelencia como lo es el Salón de Rivadavia 2850. La veda cita la prohibición de inaugurar obras, no de cristalizar encuentros de tal tenor.

Y arrojaron a la cloaca, a través de perfiles falsos, o “truchos”, como se dice habitualmente, cualquier porquería, incluso publicando fotos de un dirigente del POT con su hijo menor de edad, que nada tiene que ver en esto. 

Y así por el estilo. Los epítetos fueron gruesos y soeces al por mayor, recurriendo a la imaginería más vil para remachar las descalificaciones. Sin dar la cara, lograron un objetivo triste: frenar por ahora la anunciada reunión. 

Por Mario Delgado.- 

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