Las intrigas de las elecciones


Ante una generalizada postura previa de inminente polarización en las venideras PASO del domingo 11 de agosto, las principales presuntas opciones olavarrienses, se lanzan a la arena con visiones primordialmente locales. Por otro lado, la gran apuesta pasa hoy para el resto, por tomar la posta del cuarto lugar, pelea que resultará harto interesante. 

 Viene desde Capital, a través de encuestas y diálogos periodísticos de fuste, la notable “estigmatización” de que nos veremos envueltos todos los electores en una crucial polaridad entre el oficialismo de Juntos por el Cambio y el “cristinismo – fernandizmo” del Frente de Todos. 

Tal pizarra expone que sólo entre estas dos ofertas, se podrá encontrar el futuro Presidente de la Nación. Que entre ambas listas, recogerán un gran número de adeptos, suficientes como para dejar bastante lejos a quien terciará, léase a priori, don Roberto Lavagna y su Consenso Federal. 

Si optamos por esa vía, resultará obvio que tal combate cuerpo a cuerpo se observará también en el interior del país, incluyendo a nuestra ciudad cementera y ganadera. 

Sin embargo, aun aceptando esa teoría, ¿no es raro  contemplar que tanto Ezequiel Galli, como Federico Aguilera o José Eseverri, blinden su discurso en torno a lo vernáculo, a lo estrictamente local? 

Esa acción de “prioridad y excelso amor” discursiva por el terruño, posee sin dudas, ciertos argumentos válidos que son empero distintos para cada quien. Pero es una realidad, entonces, afirmar la potencia inscripta en lo netamente olavarriense de los tres. Actitud que será imitada a su vez por los demás postulantes a la Intendencia Municipal. 

Galli sabe de sobre, uno cree, que el señor Primer Mandatario, don Mauricio Macri, no suma intenciones de votos como en aquel recordado 2015, donde logró seducir a la gente y arrasar. Piensa pues en un necesario acercamiento a la señora Vidal y a su rayo de luz que sí ilumina a la Provincia. Y poner énfasis en lo hecho hasta aquí en Olavarría. Quizá sus estandartes sean las obras en los barrios y la infraestructura escolar. 

Por el lado del joven concejal Aguilera la cuestión roza lo complejo: estimo que sabe él en su interior que no convence, o que en rigor de verdad, no conviene ensalzar demasiado a figuras controversiales como las expuestas en las fórmulas nacional y provincial que avala. En su mensaje de Pueblo Nuevo, les cedió contados minutos. 

Toma en tal sentido lo de acá, su lógica de férreo opositor y su apertura a sectores sindicales y de otras extracciones, por fuera de la Cámpora, como bandera. 

El ex Senador y ex Alcalde, Eseverri no tiene el margen en Lavagna de un “enganche” como hubiese deseado. Retoma de tal forma, la manera concreta de hacer política de su padre, don Helios.

La vida le enseñó justamente a don Helios en 1991 que debía basarse en el rectángulo olavarriense y así lo hizo hasta su deceso. Se “amigó” con referentes nacionales para ir con ellos en la nómina, pero haciendo cada vez una lectura local de las elecciones. Y concitando la atención del sufragante en lo “de aquí”. Y le fue muy bien. Su hijo va por idéntica senda. Veremos con qué suerte…

Y los aspirantes natos al cuarto podio, o sea el Frente de Izquierda – Unidad, el Frente NOS y el único partido vecinal auténtico, el POT, se pondrán “en autos”, como dicen los abogados, para dar lo mejor de sí en aras de conquistar la cima. Éxito que podría llevarlos, quien dice, a “meter” en octubre un edil al HCD de Alsina y San Martín, si las cifras finales les otorgan ese preciado tesoro. 

El POT participó en las primarias de 2017 y “por un pelo” no captó los votos que exige la Ley Electoral para avanzar. No obstante tal decepción, el grupo no cesó en su tarea, reinventándose ahora inclusive, con nuevas caras. 

Han desarrollado un trabajo social denodado en los barrios. Han impulsado propuestas para que los propietarios de medidores de luz, dejen de ser socios compulsivos de Coopelectric y sean solamente usuarios; han obrado también por el achique sustancial de la cuota de capital accionario que se daba en cobrar en la factura de agua; han presentado dos veces una idea fuerza para la recuperación histórica de la Tasa por Explotación de Canteras y así por el estilo. Al lado del pueblo con personas del llano. 

La izquierda tendrá a su Frente un tanto más “agrandado” con la incorporación del Movimiento Socialista de los Trabajadores del recordado “Tito” Stebelsky. Van por el premio mayor: el pupitre de concejal, con la señera figura de Carlos Gil, un histórico del Partido Obrero. Y el atractivo reclamo del denominado “Impuesto a la Piedra”, para que le den un puntito más en la recaudación. Idéntico planteo al del vecinalismo. 

Y el novel Frente NOS, de Mariano Lara, buscará en las alas de la defensa de los valores cristianos y tradicionales, llevar agua para su molino. 

Por Mario Delgado.- 

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