Carta de la familia Eseberri a los seis meses de la muerte de Victoria y Alan

A continuación publicamos un Carta de la familia Eseberri en respuesta a una nota por los seis meses de la muerte de Victoria y Alan.

Hemos recibido la siguiente carta, en relación a una publicación reciente de nuestro portal, con la firma de Alejandra Elbey y Edgardo Eseberri.

“Me dirijo a usted (cita la carta a Mario Delgado, autor de la nota) en referencia a nota publicada en el sitio periodístico InfoOlavarría, en el día 1 de julio titulada: “A seis meses de la muerte de Victoria y Alan: Con las manos vacías”.
Alejandra Elbey y Edgardo Eseberri, mamá y papá de Alejo Eseberri, del cual se hace mención en la nota de referencia, consideramos como familia que las declaraciones de la señora Diana Falatovich, están plagadas de yerros y mala intención.
Tenemos muy en claro que cada familia busca respuestas a esta triste tragedia. Comprendemos más que nadie que tiene que existir un responsable de aquél triste 2 de enero, pero la pregunta es: ¿Hay realmente algún responsable?
Confiamos que la investigación está en buenas manos. La doctora Viviana Beytía y su equipo, están realizando una prolija investigación y con el tiempo, dará a luz lo ocurrido ese día.
Yendo a la nota, cuando se menciona que mi hijo me comunicó a la tarde de lo sucedido, mi respuesta es: MENTIRA. Alejo llegó a casa a las 6 horas y se hizo la denuncia policial al 911. Se llamó además a Bomberos, quedando el correspondiente registro de las llamadas para posteriormente dirigirnos al lugar del accidente y quedar a disposición de las autoridades policiales. Es decir, mi familia siempre estuvo presente, a disposición de la Justicia, desde el primer minuto, echando por tierra con la hipótesis de “abandono de persona”.
Con respecto a los protocolos judiciales, preferimos no opinar porque desconocemos los procedimientos, pero suponemos que hasta que no se realizan todos los procedimientos, no se permite ver el cuerpo, ni a familiares ni a terceros, al solo efecto de no contaminar pruebas. Pero eso es un simple análisis nuestro.
Alejo y Alan eran amigos. Imposible que se entable una discusión, mucho menos una pelea, más teniendo en cuenta el contexto en que se encontraban. Suponer que eso sucedió, cabe sólo en una mente retorcida, con solo una intención: el conflicto. ¿Entiendo bien si creo que de ese análisis, sale que nuestro hijo, lo arrojó al arroyo a su amigo? ¿Esa es la conclusión de la señora Diana Falatovich? Evidentemente la señora NO conoce de amistad para hacer semejante deducción, tan liviana y superficial. Análisis brotado de una noche de desvelo. No vamos a permitir bajo ninguna circunstancia, tan tremenda acusación contra nuestro hijo, desvalorizando lo único o lo poco que pudo hacer, que fue arrojarse al agua y tratar de sacarlos a ambos chicos.
Así también creemos que la señora Diana se constituyó como vocera de la familia y que, sería bueno rever ese estado. Entendemos su dolor, que se manifiesta bajo esas circunstancias y que, por otra parte, es el nuestro también, pero no se puede hablar sin fundamentos, acusando o insinuando alguna culpa, sólo por suposiciones o hechos subjetivos.
En otro particular, en el párrafo donde dice: “Mucho dinero en danza”, aclaro que soy un simple trabajador, que vive en un barrio y no le sobra nada. Si insinúa algún tipo de influencia con ese recurso, evidentemente no entiende la realidad. Si la hipótesis de la señora es por futuras indemnizaciones, le diría claramente que nuestra familia no tiene ninguna intención de realizar nada, entendiendo que todo lo ocurrido fue un fatal y trágico accidente, donde se ven involucradas cuatro familias trabajadoras.
Queremos decir también, en contraposición a lo manifestado por la señora, que siempre, y desde el primer momento, estuvimos acompañando en este terrible dolor a las familias involucradas y mucho más a la de Alan, por ser vecinos del barrio CECO y amigo Alan de nuestro hijo. Nunca nos borramos ni nos escondimos. Concurrimos al velatorio, al entierro, y a diversos actos. Mi hijo Alejo fue a la casa de los padres de Alan, mi esposa también hizo lo propio, pero no encontró a nadie. Concurrimos al acto donde se colocó una estrella amarilla a la vera del arroyo y consta en fotografías periodísticas, nuestra presencia. A partir de este evento y dada la explícita dirección que la señora comenzaba a tomar con respecto a la investigación, poniendo en sospecha la actuación de mi hijo, decidimos con mi familia, transitar por otro camino, dando por tierra lo manifestado en la nota donde dice que “éstas personas no se acercaron nunca”. Una gran mentira.
Esperando que la señora Diana Falatovich entienda que no se puede hablar por hablar, y mucho más cuándo se habla en nombre de una familia, arrojando hipótesis incomprobables, esperando así también que, una vez finalizada la investigación, cumpla con lo prometido en la nota, o sea, pedir disculpas a mi familia. Y lo más importante de todo nuestro escrito, esperando que el tiempo pueda hacer más llevadero este terrible dolor que llevarán para siempre estas cuatro familias”. Lo saludo a usted muy atentamente, Alejandra Elbey
Y Edgardo Eseberri”.-

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