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Las tres

José Luis Veyrand: “La única superación es el trabajo mancomunado” 

Entrevista: Mario Delgado.- 

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En las instalaciones de Avenida Sarmiento y España, se ubica la sede de la Sociedad de Fomento “Mariano Moreno”, que dirige el señor José Luis Veyrand. Allí conversamos a agenda abierta con el fomentista sobre diversas cuestiones que hacen a la actualidad de la entidad y del universo fomenteril.

Para empezar, te solicito una reflexión sobre los desagradables hechos acaecidos en el Ministerio de Desarrollo Social días atrás. “Siento un dolor muy profundo. En este mes de octubre, estoy cumpliendo veinte años que ejerzo funciones en ese lugar. Trabajamos ahí con un compromiso permanente, con la puerta abierta a todas las necesidades de la gente que se haya acercado, algunos en tiempos más satisfactorios que otros, pero siempre hemos estado de cara y con la puerta abierta para atender. Así que, destruirnos a nosotros mismos, es no entender que la única superación es el trabajo mancomunado. No puede haber diferencia política por encima de las necesidades. No puede haber derecho por sobre las personas que quieren ejercer una violencia que no engendra más que eso: destrucción y violencia para aquellos que precisan de estas instituciones”.

¿Confías en la investigación, crees que se va a saber la verdad? “Mi sensación es que las verdades nunca se logran”.

De cualquier forma, ojalá se llegue a conocer qué realmente pasó y no quede todo como en el caso del Comité Radical que hace cuatro años se quemó, y aún no se sabe nada… “Por eso mismo. Además de la inacción a veces de la Justicia, hay un desinterés de los ciudadanos que mucho no nos jugamos por hacer un montón de cosas. El día que empecemos a relevar ese poder que tiene la gente en seguir insistiendo, en una línea anónima, en un mensaje al Juzgado, se abrirán otras vías de investigaciones y cada vez tendremos más compromiso”, resumió Veyrand.

Te cambio radicalmente de tema y te traslado a este lugar, a esta entidad. He notado que aquí nunca se puede hablar con silencio de fondo (risas) por tanta actividad constante. “La reflexión es simplemente la misma que hace seis años cuando llegué aquí. La institución no es de la dirigencia que la administra. La administración es temporaria y pasajera. Las entidades son valederas cuando verdaderamente las personas toman posesión de ellas. La gran virtud de “Mariano Moreno”, a mi criterio, es la gran posesión en las distintas actividades que tienen un espacio donde desempeñarse. Esto se ha logrado con el sacrificio de construcción y la responsabilidad de personas de bien que han llevado proyectos adelante. No es una ventaja de alguien; simplemente es una institución que se va reflejando en el propósito por el cual fue creada hace sesenta y seis años”.

¿Cuáles son las novedades que tenemos hoy? Podemos ver, por ejemplo, que han pintado el frente. “Siempre se continúa refaccionando. Esa actividad que vos ves que se desenvuelve cada jornada, y cada fin de semana, tiene que ir de la misma mano, donde la gente vea precisamente que todo eso que ingresa, vuelve en obras. No es interesante una cuenta bancaria, sino que la sede se note cada vez más amena, más cálida, y con mayores posibilidades. El presupuesto debe ir al mantenimiento de la infraestructura edilicia de “Mariano Moreno”, recalcó el referente.

¿En la faz deportiva ustedes también participan en competencias y en distintas disciplinas? “El fin de semana justamente obtuvimos la Copa de Bronce del equipo de la primera de vóley masculino, que fue a un Torneo Provincial en Villa Gesel. Tenemos el orgullo de tener inscriptos de todas las edades practicando deportes, como los abuelos del tejo, que cuentan con su cancha y comodidades anexas, sobre calle Lamadrid, tenemos un chico con una medalla de Plata en un certamen de ping pon de mesa en los Bonaerenses. Además están los tres equipos de fútbol,  tanto en Colonias y Cerros como en los Veteranos, siempre entusiastas en llevar la “verde y amarela”. Como dirigentes, entonces, nos sentimos súper orgullosos, porque cada jugador la lleva en el corazón a la camiseta porque presupuesto para deportes no hay”.

Te pido una reflexión, José Luis, sobre lo que pasa en el barrio. ¿De pronto existe alguna cuestión que preocupe? “Siempre. No existe el estado correcto y exacto del vivir. Siempre encontramos motivos para poder reclamar. Pero reclamar para superarnos, como se ha hecho cada cosa. Hemos de sentirnos dispuestos a tender una mano solidaria con los vecinos, con la anciana que está bastante desprotegida. Por tal motivo, la seguridad se da con la Policía pero también con el cuidado y la atención entre nosotros. Vale la construcción comunitaria”.

¿Cuál es la visión que vos posees de lo que significa y representa ser dirigente barrial por estos días, notando que se va ampliando el abanico de Juntas Vecinales, por ejemplo, a raíz claro de los nóveles barrios que emergen? “Hay que alentar el compromiso ciudadano, el compromiso del barrio hacia el vecino, el compromiso del dirigente hacia lo que está conduciendo. Las entidades se fortalecen con personas altruistas con alto contenido de compromiso social, sino es inverosímil alcanzar metas. La dirigencia joven siempre es “recontra” bien venida y habrá que apoyarla y alentarla. Las conducciones cometen errores, como en cualquier ámbito de la vida humana, pero tiene que estar por delante el objetivo. Las críticas también han de considerarse, mientras sean bien intencionadas y no destructivas. A veces, cierto periodismo incluso, se ampara en el anonimato para denostar sin piedad, olvidando por completo un detalle: detrás de cada dirigente, hay una familia”.

Cerramos la nota con una reflexión tuya de cara a las elecciones próximas en la “Federación de Sociedades de Fomento y Juntas Vecinales”. “Yo admiro y festejo estos dos años de mandato de Élida Saizar (actual Presidente federativa). Ha sido una dirigente con experiencia y eso se ha notado. Se ha crecido muchísimo en participación y posible es que haya varias críticas por hacer, porque debe concretarse así el juego. Pero se creció gracias a ella y es indudable. Se lo debemos tanto a ella y como al grupo que la acompaña, que a veces va cambiando de acuerdo a las situaciones y acorde a lo que comparte o no de su forma de dirigir la entidad madre del fomentismo local. Espero que la interferencia política no haga de los estatutos un manejo que sea muy triste y que termine siendo dañino. Mi anhelo es que Élida salga a fin de año, por la puerta grande, dejando una nueva conducción, porque se lo merece”, cerró Veyrand.

Entrevista: Mario Delgado.-

 

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Paradigma de desprolijidad

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Las puertas de la Sociedad de Fomento “12 de Octubre” permanecieron abiertas durante toda la reunión la noche de este miércoles 8. Todo un símbolo, si se quiere buscar ejemplificar, porque también se abrieron las alas de las discusiones, de los contrapuntos y de las genuinas desprolijidades a la hora de definir con precisión, cómo encarar el acto comicial para reemplazar a la actual conducción federativa.

Se dio pie, resultó evidente, al más auténtico espíritu de libertad de expresión, aunque ningún referente abrió la boca para señalarse a sí mismo, cual sugerente candidato a suceder a la señora Élida Saizar, que dijo llevarse “lindos recuerdos” de su paso por la Presidencia de Federación, aunque tiempo más tarde, se permitió no obstante acusar a ciertos colegas, a los que no citó textualmente, de “no haberle permitido trabajar con comodidad”, para entre otras cosas, “cambiar el Estatuto”.

La líder se irá sin lograr algo que anheló con ahínco: la unidad del universo fomentista. Utopía si las hay, mis amigos del alma, ya que al menos, se rumorea que serían tres o cuatro inclusive, los postulantes al cetro de la entidad cumbre del fomentismo local.

Las voces se iban incorporando al debate sin pausa, agitando la nocturnidad. Ante una proposición, se dictaminaba un sí discutido o un rotundo marco de oposición. Con pases de factura incorporados.

Como las entidades de bien público reconocidas son limitadas, se bifurcaron los senderos de acceso al voto. Y como otros vericuetos reglamentarios, opacaban a algunas instituciones socias, sobre todo nóveles, se fue corriendo el velo para facilitarles la visión más promisoria.

Se habló con furia de los “que no vienen nunca pero sin embargo, pagan las cuotas y votan como si tal cosa”. Entonces otra vez la zaranda, separando opiniones y los minutos que demarcaban un espacio de chicanas y búsquedas infructuosas por momentos, de consensos que se yuxtaponían casi a pleno y al unísono.

Hasta se dibujó la parábola sentida de la diferencia existente “entre la letra y el espíritu del Estatuto de la Federación”. Se mencionó en otro tramo a las “concesiones que siempre hemos hecho en esta gestión” para alcanzar medianos objetivos.

Algunos dirigentes sorbían su recelo. Otros no disimulaban su encono. Los más mesurados, iban por el carril de resolver la cuestión antes de que avanzase aún más la noche.

El 15 vencerá el plazo para regularizar instituciones. Cada Junta Vecinal o Sociedad de Fomento, pondrá dos Delegados; uno de los cuales sufragará, el segundo, no. El 27 será el día para presentar listas con once miembros cada una. Cuarenta y ocho horas después, se aprobarán o impugnarán las nóminas. Y el 30 a las 20 horas, habrá una reunión de carácter informativa, dónde se espera, los oferentes cuenten sus planes. El 4 de diciembre, se votará en Yrigoyen y Calle 13 desde las 20:30 horas.

La reunión picante terminó abruptamente luego de que el representante de “Mariano Moreno”, pusiese ante sus pares su filosofía más frontal: “Todo esto tiene su razón de ser porque no han podido distinguir un candidato único. Por eso es este lío. No hay puntos claros, no se dice que carajo quieren hacer con Federación”. José Veyrand sin anestesia, arrojó otra dosis de vacuna contundente: “Juegan a ver quien la tiene más larga”. Acto seguido, se levantó todo el mundo y en la praxis, culminó la formal reunión.

Para Walter “Pano” Vega, que posteriormente habló con este cronista, la disyuntiva no es materia nueva: “Hace tres años que yo vengo proponiendo el cambio de Estatuto y no lo hacen”. Y remachó el clavo sin piedad: “Hacen los encuentros mensuales los días en que yo no puedo ir porque cuido a mi hija”.

Otros dirigentes se han mostrado atónitos y desean que “ojalá no haya una nulidad total o parcial de lo que se actúe, porque la desprolijidad es inmensa”. Temerosos se encuentran de que la “Municipalidad puede quebrantar lo aprobado y el modus operandi elegido porque no se basó el método seleccionado en lo que expresa la letra estatutaria”.

Los cortinados apenas bailan a sazón del viento. Recién se anotó el prólogo. El libro todavía está en pañales.

Por Mario Delgado.-

 

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Las tres

¿El condimento justo?

Se disponen movimientos intensos y replicados en distintos barrios del partido de Olavarría. Se trata particularmente de una sincronización de solicitudes al Estado: que resuelva cuanto antes, la malsana problemática de la inseguridad.

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Se disponen movimientos intensos y replicados en distintos barrios del partido de Olavarría. Se trata particularmente de una sincronización de solicitudes al Estado: que resuelva cuanto antes, la malsana problemática de la inseguridad.

Es curioso, no obstante, pero al mismo tiempo alentador, el conglomerado vecinal levantado en torno al asunto, sin importar distancias.

Venciendo temores lógicos, por lo tenebroso del tópico, sobreponiéndose a perplejidades, haciendo espacio para establecer reuniones y pensando en una agenda que sobresale también del punto especial que los convoca.

Da la impresión, mis amigos, que la delincuencia ha tensado en demasía la cuerda y la gente ya no quiere vivir penando por cuenta y orden de unas pocas almas descarriadas.

Los robos y hurtos se han multiplicado por estos días primaverales en varios sitios lugareños. De modo tal que la impaciencia cundió y devino en la inmediata salida del closet de pacíficos hombres y mujeres que se aúnan con un criterio común: peticionar mayor presencia policial en sus zonas.

El barrio “CECO”, el “Bancario” y el tradicional “San Vicente”, son apenitas algunas expresiones de esta visibilización de todo el pueblo oprimido por las cuitas que les imponen los fuera de la ley. O parte de él… Porque, convengamos, que todavía falta más por ver.

Ante el avance despectivo y despiadado de personas dedicadas a sustraer  lo que es de otros (En la mayoría de los casos, hay menores involucrados en los sucesos tétricos), y frente a una carencia real de respuestas rápidas y efectivas, los vecinos se han colocado el overol, impulsados por la necesidad de ser oídos y atendidos con prontitud sus anhelos.

En algunos casos, la inactividad de las entidades barriales existentes, ha prácticamente obligado a los habitantes a salir presurosos a la calle.

Si el supuesto referente institucional no actúa, o directamente brilla por su ausencia, no quedarán opciones diversas; al contrario, las manifestaciones “autoconvocadas”, tomarán la posta convenientemente y atraerán hacia sí a la Policía y a la Municipalidad, para en principio conozcan de primera mano la temática y luego, demandar de ellos un auténtico compromiso.

Los diagnósticos ya huelgan. Es tan común elaborarlos. Es instante de dar soluciones sin titubeos. La basura no puede ponerse sobre la mesa. Si esta ecuación muta, las consecuencias son denigrantes.

Es verdad que la ciudad que habitamos ha crecido. En tal sentido, es comprensible intuir que cada vez aumenta más, el trabajo de los uniformados. Y, en ciertos aspectos, tienen razón aquellos que sostienen que “los servidores del orden se ven desbordados dos por tres”.

No obstante, y con tal marco de fondo, es interesante subrayar que los Jefes policiales y los encargados comunales de la seguridad pública, no esquivan la responsabilidad y se mantienen acordes con las circunstancias tan cruciales.

Más policías patrullando por las cuadras, mayor transitar de los móviles y el anexo de las motos, son medidas tomadas en concreto y con la velocidad solicitada.

El cambio de guardia de la Policía Local, trajo dramas en un barrio. Corregir ese intérvalo de soledad, ha sido otra acción dispuesta. Lo que habrá que acotar en este contexto, es sencillo: la vecindad quiere que todo este andamiaje colocado en aras de atacar a los impíos, permanezca en vigencia, que no sea una excelsa medida… pero esporádica.

Los métodos de los “cacos” se van modernizando, utilizando toda una batería de estrategias para lograr operar sin incomodidades imprevistas, haciendo laburos previos de inteligencia, con señales, pintadas y todo tipo de recursos.

Será menester confrontarlos con el definitivo destierro del concepto neurálgico tan usual en épocas obscuras del país. Habrá que prescindir del cruento “No te metás” y ser guardianes de la cuadra, avisando enseguida ante el mínimo desplazamiento extraño. Que nadie se sienta excluido de esta cruzada pro vida. Y que tampoco nadie salte a la yugular con ínfulas estridentes de garantismos estériles que nos han llevado a la cima del dolor.

Por Mario Delgado.-




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