Sexta Sesión Deliberativa: a tambor batiente

Se reflejan en este portal, en nota aparte, los salientes aspectos de la Sexta Sesión del Período Ordinario del legislativo local, que en este caso, se dio cita en Hinojo. Sondearemos entonces en esta columna, ciertos ítems, pequeñas apostillas que surgen del encuentro muy seguido de cerca por los vecinos. Veamos, mis lectores del alma.

1.- En primer término convengamos en que la gran mayoría de los tópicos observados, fueron proyectos de resolución o comunicación. Tal eventualidad en la praxis representa que ahora es menester del Departamento Ejecutivo analizar y dar pie o no, a los tratamientos planteados.

2.- Una óptima ocasión de verse las caras los ediles y los habitantes del lugar, se presenta en las sesiones concretadas en las localidades. Y anoche la regla se confirmó una vez más en el Centro Cultural hinojense. Por tal razón, alegraba la vista la presencia de jóvenes alumnos y de público en general, siguiendo los debates con interés y atención.

Claro que también tuvimos una cuotita de nervios alterados, cuando una señora increpó a varios concejales por la crudeza en la discusión de algunos temas que se exponían. Aprovechando ella un cuarto intermedio de rigor, se plantó ante ediles con reprimendas verbales efusivas.

3.- El tándem oficialista ya no nos sorprende con una actitud estratégica que desarrolla en la sala con supina habilidad malabarística: recibe con pleno estoicismo los cros opositores, los asimila con prudencia, sin esquivar el bulto y contragolpea con las armas de las que dispone a mano. En tal sentido, siempre le quedará combustible para enarbolar la lapidaria y categórica frase: “No disponemos de recursos económicos” para realizar tal o cual invención. Y ahí se habrá de producir un silencio sepulcral, hasta la próxima chicana.

4.- Otras de las marcas registradas que ostenta este Concejo, es la de profundizar con estridencia, hundiendo el bisturí, en determinados asuntos en agenda. Anoche la definición más saliente estuvo radicada en la incómoda carátula del quite de un plumazo, por parte de Casa Rosada, de las pensiones graciables a discapacitados.

Crucial y sensible, el punzante hierro giró por sobre su eje, pasando por las explicaciones oficialistas y por las contestaciones de los componentes de la vereda de enfrente.

Aun así, nos pesa hacer trascender una modesta crítica por la incalculable demora que se dieron los oradores, a la resolución del acertijo. Y es, insisto, un drama que carece por el momento, de puerta de salida este hecho particular de permanecer más tiempo de la cuenta, dando vueltas en círculos en torno a un solo capítulo.

5.- Como era previsible, el marco político partidario, tiñó la nocturnidad legislativa, a apenitas horas del cierre de posibilidades electorales de frente mar a las PASO. Cada párrafo de cada discurso, olía, si se sabía percibir, a un aroma propio de la circunstancia en ciernes.

6.- Quedo flotando la sensación de un estado de frustrante abandono en el pueblo anfitrión y en otros también, ya que en la pertinente descripción manifestada, terrenos, plazas y calles testificaron una urgente necesidad de ser atendidos. Estaríamos a un pasito nomás de catapultar la impronta de carencia de mantenimiento adecuado.

7.- Todo el paquete de peticiones esbozado, nos pone de cara ante el respectivo rol de los señores Delegados Municipales, los cuales sabido de sobra es, son el nexo con cada problemática a desarticular y, por ende, precisan cierto respaldo contundente en sus movimientos y decisiones.

Los engranajes requieren de aceitarse periódicamente. Y un Delegado sin maquinarias o sin apoyo explícito en la puerta de la Delegación, chocará con los vericuetos de la impiadosa realidad. Es un rompecabezas añejo, desde luego. Avanzar hasta donde sea factible, poniéndole una garra y pasión personal. Y disfrutar lo más posible de la buena voluntad de Rivadavia y San Martín.

Por Mario Delgado.-

 

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