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Roberto Rosler: “Si en verdad nos apasiona la docencia debemos contagiarla”
Lo que sigue, de acuerdo a este método derivado de la neuroeducación es recodificar. “Está totalmente prohibido exigir que el alumno aprenda de memoria. Deben autogenerar, o recodificar“, explicó Rosler. “Mientras los alumnos todavía tienen sus contenidos en la Memoria de Trabajo, debemos pedirles que hagan un resumen en sus propias palabras, porque siempre recordamos mejor lo que nosotros hemos producido“, sostuvo. Y graficó con una analogía sobre el lugar donde cada persona deja sus llaves en la casa: “Cada uno lo deja en un lugar que es compatible con sus propios circuitos sensoriales. Si los alumnos convierten con sus propias palabras lo que le hemos explicado ello lo harán compatible con sus propios circuitos cerebrales, y será más probable que sea recordado“.
Con la cabeza en el proceso
La devolución con los asistentes fue constante y dinámica, al igual que en la primera conferencia que el Dr. Rosler dio en la FIO, en el año 2011, sobre “Un cerebro del paleolítico, alfabetizado digitalmente y aprendiendo en una Universidad premoderna”. La cuarta clave para realizar una clase “cerebralmente amigable” es fortalecer y retroalimentar. “Para que entiendan lo que le hemos enseñado hay que evaluar el aprendizaje. Se llama evaluación formativa, es sin nota y requiere una rápida retroalimentación al alumno”, dijo. En este sentido, expuso que “si tengo un 60 por ciento de desaprobados, el probable culpable de esto es el docente. Esta evaluación me impulsa a hacer cambios en mi estilo”, consideró el docente universitario.
Sigue la práctica. “Para que lo que hemos enseñado llegue a la memoria a largo plazo se tiene que formar un circuito neuronal, es decir, conexiones entre las neuronas, llamado sinapsis”, continuó el orador. “Lamentablemente, para que se formen estos circuitos hay que repetir. Pero repetir para el alumno es aburrido, por lo tanto hay que repetir en forma encubierta”, indicó. En este quinto paso la información pasa de la Memoria de Trabajo a la memoria a largo plazo.
“La enseñanza es siempre un proceso incompleto. Hay algunas estrategias y múltiples carreteras a la memoria”, dijo Rosler, y seguidamente contó que “en un estudio concluyeron que la media de descanso de un alumno es de 5 horas. ¿Por qué dormir es importante? Porque consolida el aprendizaje del día. Sin la fase MOR los chicos estudian una noche antes del parcial todo lo que no aprendieron antes, llenan la memoria de trabajo, aprueban, pero nunca lo llevan a la memoria a largo plazo”, señaló. Y con una fuerte autocrítica consideró que hay una falla en nuestro sistema de evaluación universitaria: somos culpables porque hay falta de integración horizontal.
“Le ponemos cuatro parciales la misma semana, en una universidad donde una mayoría de los estudiantes a su vez trabajan, los forzamos a ese sistema de estudio pero esto se debe terminar, también porque no hay una cultura de estudio. Muchos confiesan que el salto entre la secundaria y la universidad es abismal“, agregó.
Si no se repasa, toda la información se pierde, por eso es la acción que sigue en la lista. “Con el tiempo aprendí que los conceptos se pueden repasar con canciones. Cuando vemos que hubo alumnos que no pudieron aprender, hay que volver a enseñar, con una estrategia diferente. Creo que los docentes cometemos varios asumicidios; asumimos que nuestros alumnos tienen conocimientos previos, que tienen estrategias de aprendizaje, que nos entienden y luego asumimos que saben cómo tomar un examen”, estimó. Y así como hay múltiples carreteras a la memoria, hay distintas memorias, la semántica, episódica, emocional, motora, la automática. “Deberíamos aprovechar cada una de éstas”, consideró el profesional
Finalmente, el último paso es la recuperación, es decir, que los alumnos sean capaces de encontrar esa información y volverla a la Memoria de Trabajo. “Nosotros aprendemos por asociación de conocimientos previos similares. Pero cuando queremos recuperar, recuperamos por diferencia. Entonces hay que darles pistas para que recuperen la información y tener mucho cuidado con las falsas memorias. El generador más común de falsas memorias es el múltiple choice”, aseguró Roberto Rosler.
Como advertencia final, ante reflexiones de la ingeniera Adriana Rocha sobre los debates actuales de la educación universitaria, el médico docente expresó: “Como docente de aula siempre me pregunto qué es lo que queremos lograr. Creemos que queremos enseñarle al alumno a que se desempeñe como un profesional, o un ciudadano independiente y autónomo, entonces no sé si empezaría por el aula, empezaría por los programas, que están muy cargados por la historia de la disciplina. Lo primero que debería hacerse es cambiar el hacer currículas, programas reales, con los alumnos reales que tenemos”, dijo.
A su vez, remarcó el escenario de algunas universidades que tienen departamentos de Docencia e Investigación: “Eso viene de la Antigua Prusia, donde eran todos investigadores y tenían que enseñar lo que descubrían. Pero hay veces que un brillante docente no es un brillante investigador, y viceversa. En otros lados, además de Docencia e Investigación se les suma Extensión. Hay gente que es muy buena haciendo extensión, hay gente buena haciendo docencia y otra investigación. Hay que adaptarnos a la realidad que tenemos”, sostuvo.




